infografia-dieta-enfermedad-de-crohn-somos-crohnicas
08/06/2021

Dieta para la enfermedad de Crohn: qué comer, alimentación…

Somos Crohnicas

Muchas veces hemos oído la expresión “somos lo que comemos” y “que tu alimento sea tu medicina”. Y es verdad, utilizar los alimentos como medicina o tratamiento es algo muy beneficioso y que ayuda a controlar, prevenir y curar algunas enfermedades. En la enfermedad de Crohn, se ha demostrado que una dieta adecuada durante la fase de brote puede mejorar significativamente la calidad de vida

¿Qué se puede comer con la enfermedad de Crohn?

El tipo de alimentación variará en función de si te encuentras en una fase de remisión o una fase de brote. En una primera parte, te explicamos qué tipo de alimentación es la adecuada durante un brote de enfermedad de Crohn, y después cuál es el tipo de alimentación más adecuada durante la fase de remisión

Deficiencias nutricionales debido a la enfermedad de Crohn

Como bien sabes si te has leído el artículo de la enfermedad inflamatoria intestinal, la inflamación ataca principalmente la parte inferior del intestino delgado y el colon. En la colitis ulcerosa, en cambio, se afecta más bien la parte baja del colon y el recto. En ambos casos existe una alteración de la correcta absorción de algunos nutrientes y de agua. De hecho, las  personas con enfermedad de Crohn tienen un riesgo mayor de padecer deficiencias nutricionales, por lo que es importante que adopten una alimentación que asegure un buen aporte nutricional. Además, tienen riesgo de padecer una malnutrición debida a una baja ingesta de proteínas y calorías. 

Algunos nutrientes que pueden tener una mala absorción son: 

calcio 

vitaminas: como la vitamina B9 (ácido fólico), vitamina B12 y vitamina D, aunque otras vitaminas también pueden afectarse. 

Hierro 

Zinc, magnesio, y otros minerales. 

Es por ello que es importante que los pacientes sigan específicamente una  dieta para su enfermedad inflamatoria intestinal .

Alimentación durante un brote

¿Qué beneficios tiene controlar tu alimentación durante un brote?

La alimentación en fase de brote o en fase aguda tiene como objetivo limitar lo más posible la irritación del tubo digestivo. 

Es muy importante que los pacientes con colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn adopten una dieta elemental que ponga en “reposo” al sistema digestivo, favoreciendo alimentos cuya digestión requiere poco trabajo. También es crucial evitar alimentos que puedan irritar aún más el intestino. 

Además es importante en este período mantener un aporte nutricional óptimo, manteniendo una alimentación rica en calorías y proteínas. 

Adoptar una alimentación adaptada tiene como beneficios:

  • Disminuir los síntomas durante el brote
  • Promover un estado nutricional óptimo 
  • Mantener un peso saludable 
  • Limitar e incluso mejorar la inflamación del sistema digestivo 
  • Facilitar el trabajo de digestión

¿Cómo debe ser mi alimentación durante un brote?

Estoy en brote…¿Qué puedo comer?

infografia-alimentacion-brote-remision-somos-crohnicas

¿Qué dieta es la adecuada para la Enfermedad de Crohn?

La alimentación dependerá de la intensidad de un brote pero, generalmente, se aconseja suprimir alimentos ricos en fibras. Además, es recomendable reducir temporalmente la lactosa , así como grasas y azúcares ultra procesados

Te recomendamos que prepares tu comida al vapor, hervida, horno a temperatura baja o moderada o papillote.  

Aquí te indicamos algunos alimentos recomendados:

  • Panes y almidones: arroz blanco hervido, pan blanco, pasta de arroz y tortas de arroz.
  • Verduras: patata y boniato cocidos, algunas verduras sin pepinos y bien cocidas como zanahoria; sopas poco grasas
  • Fruta: manzanas y pera cocidas o al horno, plátanos maduros, melones maduros, puré de manzana.
  • Carnes: trozos fácil de masticar como pollo sin piel, pavo, conejo y ternera.
  • Otros: pescado blanco , tofu, tortilla a la francesa.

Consejo:  si haces patatas, arroz, zanahoria o boniato hervidos, un consejo que te podemos dar es que los dejes enfriar antes de consumirlos.  Tras hervirlos, mételos en la nevera y al día siguiente, vuelve a calentarlos. Esto permite modificar la estructura del almidón y convertirla en almidón resistente. ¡Te sentará mucho mejor! Además, servirá de alimento para tu microbiota pues es un tipo de prebiótico, como te explicamos más tarde.

Es importante que mantengas un aporte de proteínas y calorías adecuado, para evitar la pérdida de peso y masa muscular. Las proteínas recomendadas son fuentes de proteínas “magra” (como pescado, carne, huevos y tofu); intenta evitar carnes grasas, fritas o muy procesadas. 

¿Por qué no debo tomar lácteos?

Para poder digerir la lactosa, el azúcar de la leche, necesitamos una enzima llamada “lactasa”. Cuando el intestino está inflamado, la producción de lactasa disminuye y, por ese motivo, es probable que toleres peor los lácteos en casa de brote. Es por esta razón también que las personas con síndrome de colon irritable muchas veces tampoco toleran bien los productos lácteos. Además la “caseína”, proteína de la leche, puede resultar indigesta en algunas personas. Se ha visto incluso que puede llegar a activar nuestro sistema inmune y empeorar el dolor abdominal en caso de brote.

Por ello, es aconsejable que limiten temporalmente el consumo de lácteos. 

Ejemplos de lácteos mejor tolerados son los siguientes: 

  • Leche o yogures desnatados y sin lactosa 
  • Quesos con menos de 20% de grasa: queso curado artesanal, Requesón de suero de leche
  • Kéfir
  • Leche de cabra y derivados

Además, evita productos lácteos que puedan contener fuentes adicionales de fibra, como yogures que contienen trozos de frutas o quesos que contienen nueces o semillas.  

lacteos-somos-crohnicas

¿Cómo habría que reducir el consumo de fibra?

Como ya hemos comentado, en un brote la dieta adecuada para la enfermedad de Crohn es una dieta baja en fibra. Sin embargo, en función del tipo de brote será más útil disminuir un tipo de fibra u otra: 

  • En caso de que el brote curse con gases, dolor y distensión abdominal estaría indicado disminuir la cantidad de fibra soluble. La fibra soluble, presenta legumbres, frutas, cereales y algunas semillas, capta agua por lo que puede empeorar los síntomas. 
  • En caso de estenosis intestinal y de diarrea, es preferible evitar consumo de fibra insoluble, pues ésta acelera el tránsito intestinal y puede producir obstrucción intestinal en caso de estenosis. Ésta se encuentra en algunos cereales integrales, verduras (espárrago, alcachofas, espinacas, lechuga…) y frutas (arándanos, higo, kiwi, manzana con piel…).
infografia-tipos-fibra-somos-crohnicas

Consejo:  Intenta llevar un diario o registro de todos los alimentos que comes y en qué cantidades, al igual que las bebidas que ingieres.  Esto te puede resultar muy útil para ver si los síntomas empeoran después de tomar algún alimento en concreto! 

Otras recomendaciones

– Evita consumir alimentos ricos en grasa, pues en períodos de actividad se absorberán peor las grasas a nivel intestinal.  Evita carnes grasas, embutidos grasos, fritos, bollería industrial, etc. Para cocinar utiliza como máximo 1 cucharada de aceite al día. 

– Evita azúcares simples y edulcorantes artificiales.

– Evita alimentos que requieran trabajo digestivo como semillas y purés oleaginosos (de cacahuetes, almendras…), al igual que frutos secos. 

– Evita cafeína, alcohol, especies, bebidas gaseosas u otras substancias irritantes.

Consejo:  Intenta tomar comidas pequeñas bien distribuidas a lo largo del día para facilitar la digestión y no estimular demasiado los movimientos intestinales. Por ejemplo, intenta tomar tres comidas pequeñas y 2-3 “snacks” entre comidas. Además, bebe mucha agua durante el día para ayudar a la digestión. 

¿Que puedo beber?

Como seguramente ya sabréis, la bebida ideal en la enfermedad inflamatoria intestinal debe ser agua, agua y más agua!

Es importante mantener una adecuada hidratación para facilitar la digestión y para reponer las pérdidas si además tienes diarrea. También puedes tomar infusiones o zumos naturales colados o envasados sin pulpa, pero evita tomar alcohol o bebidas con cafeína. 

Te recomendamos beber 2 litros de agua al día. Dado que la enfermedad de Crohn puede causar problemas con la absorción de agua, la deshidratación debe evitarse a toda costa. 

Consejo:  En vez de beber grandes cantidades de agua una vez, intenta beber pequeños vasos de agua bien repartidos entre las comidas. 

Dieta antiinflamatoria

¿Qué es la dieta antiinflamatoria?

La dieta antiinflamatoria es aquella en que incluimos alimentos con propiedades antiinflamatorias y excluimos los que favorecen la inflamación del organismo. Al reducir la inflamación podemos aliviar molestias derivadas de ésta, como el dolor abdominal.

Los alimentos anti-inflamatorios son aquellos que disminuyen o previenen la producción de sustancias en el organismo que estimulan la inflamación de los tejidos. 

Algunos alimentos que se recomiendan son:

  • Alimentos ricos en vitamina E como el aceite de oliva y frutos secos 
  • Verduras como el aguacate y frutas, como la piña, mango, papaya, manzana
  • Especias como cúrcuma, pimienta negra, jengibre y canela
  • Ajo
  • Cereales integrales
  • Substancias ricas en omega 3 como el pescado azul, semillas de lino y chía. 

Suplementos y probióticos

¿Todos los pacientes con enfermedad de crohn necesitan suplementos?

Las personas con enfermedad de Crohn tienen un mayor riesgo de sufrir ciertas deficiencias de nutrientes o vitaminas. Además, en situación de brote donde la absorción se ve dificultada, este riesgo puede ser aún mayor. Estas deficiencias pueden ser favorecidas por la pérdida del apetito que muchas veces acompaña los brotes, así como los episodios de diarrea y sangrado. Por eso, en ocasiones puede ser necesario un suplemento de vitaminas y minerales. 

Ante todo, cabe recordar que la suplementación siempre debe ir de la mano de una correcta alimentación. No hay un “cóctel milagroso” de suplementos a tomar ya que cada consideración debe individualizarse. El médico o nutricionista debe ser la persona que te guíe y asesore en este campo. 

Algunos suplementos que puedes necesitar son suplementos de calcio, vitamina B9 (ácido fólico), vitamina D o vitamina B12, suplementos orales de hierro, zinc, omega 3 etc.

Además, en algunas situaciones se puede indicar probióticos.

¿Qué son los probióticos?

Los suplementos probióticos contienen bacterias “buenas”y ayudan a reconstruir la variedad de nuestra flora intestinal. Recordad que, como hemos explicado en el artículo de la enfermedad inflamatoria intestinal, la alteración de nuestra microbiota o flora intestinal es una de las posibles causas de la enfermedad. 

Los probióticos se deben consumir de 1 a 3 meses dependiendo de la gravedad. Antes de comprarlos tienes que leer los ingredientes y asegurarte que tienen como mínimo 8 cepas (como por ejemplo: Lactobacillus, Enterococcus, Streptoccus, Bacillus, etc). Te aconsejamos que consultes un médico o un dietista antes de tomarlos. 

Los puntos clave del régimen alimentario a recordar son:

1. Adoptar una dieta pobre en fibras

2. Reducir el consumo de azúcares simples y edulcorantes

3. Limitar la ingesta de grasas

4. Evitar aquellos alimentos irritantes

5. Intentar realizar cinco comidas al día

6. Mantener una dieta rica en proteínas y calorías

Finalmente, a largo término puede ser beneficioso adoptar una dieta anti-inflamatoria o suplementar la alimentación con suplementos/probióticos

Ahora bien, afortunadamente, no siempre tienes que seguir este tipo de alimentación, que a larga puede ser un poco aburrida. Cuando te encuentres bien y estés en fase de remisión, tu alimentación será totalmente diferente, como te explicamos a continuación. 

Alimentación en fase de remisión

¿Qué dieta es la más adecuada para la enfermedad de Crohn en fase de remisión?

En caso de remisión, es decir en la fase de la enfermedad donde no sufres los síntomas, no hay ninguna dieta para enfermos de Crohn que esté especialmente indicada. Tampoco hay alimentos que estén totalmente “prohibidos”. Sin embargo, te aconsejamos que reduzcas  el consumo de alimentos que no toleras del todo bien. Es importante que  pruebes diferentes alimentos y descubras aquellos que te sientan mejor. Ante todo, es vital que escuches a tu cuerpo y actúes en función de cómo responde a ciertos alimentos. 

Además, es importante asegurar que consumes una dieta equilibrada y saludable rica en micro y macronutrientes. Y es importante que presentes  una dieta suficiente en calorías y proteínas para evitar la desnutrición. 

Así pues, no hay ninguna dieta “mágica” ni alimentos “prohibidos”. Tu tipo de alimentación tiene que ser totalmente personalizada. 

Sin embargo, a continuación te mencionamos algunas recomendaciones y consejos que te pueden resultar útiles. 

Alimentos ricos en hierro

Aunque para la enfermedad de Crohn ninguna dieta elemental está especialmente indicada, te recomendamos consumir alimentos ricos en hierro

El hierro es muy importante para la formación de glóbulos rojos, que son las células transportadoras de oxígeno. La falta de hierro provoca anemia ferropénica. Ésta se puede manifestar con cansancio, debilidad muscular, dolor de cabeza e incluso dificultad respiratoria. Básicamente es un poco como si tus pilas se hubieran quedado sin batería. 

A continuación, te mencionamos alimentos ricos en hierro:

  • Marisco con concha: mejillones, almejas, berberechos…
  • Carnes rojas y vísceras
  • Legumbres: soja, alubias, garbanzos, lentejas 
  • vegetales de hoja verde: espinacas, acelgas, berros..
  • Frutos secos: pistachos, avellanas, almendras
  • Semillas de calabaza, quínoa, sésamo
  • Alga de espirulina

En algunos casos, y siempre bajo recomendación de tu médico o nutricionista, puedes tomar suplementos orales de hierro. 

Consejo:  Puedes mejorar la absorción del hierro por tu intestino con este truco muy fácil. Consiste en añadir vitamina C a tu fuente de hierro: 

– por ejemplo si cocinas legumbres o espinacas puedes añadir pimiento rojo (muy rico en vitamina C)

– el suplemento de hierro oral es mejor si lo consumes por la mañana en ayunas o en combinación de zumo de naranja (rico en vitamina C) 

Alimentos ricos en calcio

Aunque para la enfermedad de Crohn ninguna dieta adecuada está especialmente indicada, te recomendamos que tomes alimentos ricos en calcio. En efecto, los pacientes diagnosticados de enfermedad de Crohn pueden tener un problema en la absorción de calcio. Tanto la afectación de la enfermedad del segmento proximal intestino delgado como el tratamiento prolongado con corticoides son factores que se han relacionado a la malabsorción de calcio. Por ello, existe un riesgo importante en las personas con enfermedad inflamatoria intestinal de sufrir osteoporosis. Sin embargo, esto se puede evitar si consumes alimentos ricos en calcio y, a parte de los lácteos, existen una serie de alimentos ricos en calcio que te recomendados: 

  • Boquerones, sardinas y salmón
  • Gambas, almejas y berberechos
  • Frutos secos: nueces, almendras, avellanas, pistachos
  • Verdura de hoja verde: espinacas, acelgas, puerro, brócoli. 
  • Muesli, semillas de sésamo..

Consejo:  Para prevenir la osteoporosis también es importante que tengas un buen aporte de vitamina D. Para ello, puedes tomar un poco de sol cada día (¡con tomar 15 minutos de sol al día ya es suficiente!) o consumir alimentos ricos en vitamina D como pescados grasos, huevos o productos lácteos. 

Alimentos ricos en fibra

Tras un brote de enfermedad de Crohn en el que se han restringido las fibras, puede ser útil reintegrar progresivamente el consumo de fibras solubles. La fibra soluble es fermentable por la microbiota (funciona como prebiótico, como te explicamos más tarde)  por lo que podría ser útil para disminuir la inflamación.

Ejemplos de alimentos ricos en fibra soluble son los siguientes:

  • Avena, cebada, quínoa, centeno
  • Verdura cocidas como espárragos, brócoli, judías verdes, col de Bruselas, patata dulce, alcachofa, cebolla…
  • Frutas como albaricoque, mango, naranja, melocotón, pera, manzana…

Sin embargo, es importante tener en cuenta que es posible que algunos de los alimentos recomendados anteriormente no los toleres tan bien. Por ejemplo, puedes no tolerar del todo bien alimentos flatulentos como la col o brócoli ricas en fibras solubles. Algunas personas tampoco pueden tolerar legumbres, ricas en hierro. 

En algunos casos puedes seguir una dieta baja en FODMAPs, siempre bajo supervisión de un especialista, para identificar alimentos que no te sientan bien. Así pues, ante todo escucha tu cuerpo e identifica aquellos alimentos problemáticos.

Alimentos que puedes tolerar peor

Además, existe una serie de alimentos que puedes tolerar peor como:

alimentos irritantes como el alcohol, café y picante.

alimentos flatulentos, como el brócoli, la col, la coliflor…

alimentos con sorbitol: caramelos, chicles bebidas light o cero.

azúcares simples o edulcorantes artificiales: pueden causar molestias digestivas porque una persona con enfermedad inflamatoria intestinal no los absorbe bien. Evita así platos industriales o platos “fast-food”.  También evita edulcorantes artificiales que se utilizan en muchos productos industriales denominados «sin azúcar», «bajos en azúcar» o incluso «0%». 

Por otra parte, algunas personas pueden presentar intolerancia a los productos lácteos. Parece que las personas que presentan una enfermedad inflamatoria intestinal tienen un riesgo mayor a presentar menor tolerancia a la lactosa (y no sólo en fase de brote).

Si no se demuestra la intolerancia, no existe una razón particular para eliminar los productos lácteos, pues aportan calcio y vitamina D, además de bacterias lácticas importante para la microbiota. Sin embargo, si el consumo de lácteos te supone un problema, no dudes en reducirlo. Puedes optar por leche sin lactosa, leches vegetales o algunos quesos como sustituto. Una vez más, es tu tolerancia individual la que realmente importa. 

¿Gluten o no gluten?

Es un tema controvertido entre los profesionales, aunque los estudios sugieren que existe una posible asociación genética entre la enfermedad inflamatoria intestinal crónica y la enfermedad celíaca (intolerancia al gluten). Una dieta especial para la enfermedad de Crohn sin gluten podría ser beneficiosa en algunos casos. Sin embargo, como siempre, te recomendamos a que pruebes una temporada a comer sin gluten y veas como te sienta. 

Otras recomendaciones

Para asegurar tener una alimentación saludable y rica en nutrientes, te aconsejamos:

– Intentar tomar alimentos ricos en omega 3 como pescado azul (como boquerones , sardinas, atún, salmón…), frutos secos, aguacate, semillas de lino o de chía…

– intentar consumir alimentos ricos en betacarotenos: papaya, mango, calabaza, zanahoria. 

– grasas “sanas” como aceite de oliva o aguacate, que además aporta vitamina E, C, selenio y zinc. 

– verduras, legumbres, frutas, farináceos (mejor integrales), carnes (intentar evitar carnes rojas) y huevos

Existen on-line muchas recetas para enfermos de Crohn que te pueden ser muy útiles.  

A continuación, te presentamos una idea de alimentación típica en remisión:

infografia-menu-dieta-remision-somos-crohnicas
  • Desayuno: yogur natural o vegetal con granola y fruta, como plátano, arándonos y fresas.
  • Almuerzo: arroz con agua de cúrcuma, pechuga de pollo al vapor con verduras al gusto, infusión de jengibre. 
  • Merienda: fruta, acompañada de un  puñado de frutos secos
  • Cena: puré de patata, zanahoria o calabacín, sardinas al horno. Como postre una pieza de chocolate negro > 90%

Finalmente, es importante recordar que aunque una dieta saludable y equilibrada sea lo más recomendada, puedes darte algún capricho de vez en cuando. Lo importante es que siempre vuelvas a comer bien e intentas ser constante y equilibrado. 

Prebióticos

¿Qué son los prebióticos?

Son un tipo de fibra, es decir carbohidratos complejos, que nuestro organismo no puede digerir. Esto permite que llegue intacta al colon y sirva de alimento para nuestras “buenas” bacterias. Estas bacterias los fermentan y como resultado obtenemos ácidos grasos de cadena corta, como el butirato. Éste presenta muchos efectos beneficiosos:

  • Previene el cáncer de colon
  • Contribuye a la reparación de la mucosa intestinal y protege la barrera intestinal 
  • Reduce la inflamación en general

Clasificación de prebióticos:

  • Fructanos : los podemos encontrar en espárragos, alcachofas, cebolla, puerro, ajo, centeno, plátano maduro, trigo…
  • Almidón resistente: arroz, patata, batata, legumbres, copos de avena
  • Galactooligosacáridos: cebolla, algas, brócoli, judías, lentejas, garbanzos

Te recomendamos que intentes integrarlos en tu dieta.    

A diferencia de cuando te encuentras en un brote, no hay ninguna dieta específica que tienes que seguir cuando estás en remisión. Ante todo, es vital que escuches a tu cuerpo e intentes identificar aquellos alimentos que no toleras del todo bien. Lo más importante es asegurar una dieta saludable y equilibrada, suficiente en calorías y proteínas. 

Alimentos ricos en hierro, calcio y fibra (especialmente los prebióticos) pueden ser muy beneficiosos. 

Tienes que recordar que no somos “perfect@s” y podemos darnos un capricho de vez en cuando, sin que esto signifique que de manera global no estamos teniendo cuidado de nuestra dieta y nuestro cuerpo.  

Como siempre, la alimentación no lo es todo y tiene que complementarse con ejercicio físico y un estilo de vida saludable.  Esto incluye también tu salud mental y emocional. No descuides ninguna de ellas. 

Si tienes dudas sobre tu alimentación, contáctanos! En el equipo de Somos Crohnicas, contamos con nuestra nutricionista especializada en Enfermedades Inflamatorias Intestinales. ¡Ella te dará todas las herramientas necesarias para que puedas gestionar tu alimentación!

Síguenos para más truquitos e ideas de nutrición y muchas cosas más en las Redes Sociales

Un abrazo enorme para ti y otro para tu Dragón

Deja tu comentario y dinos que te ha parecido el artículo, estaremos encantadas de leerte

Categoría:
0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Crohnletter

En Somos Crohnicas, no tenemos una barita mágica para todo. Eso sí: tenemos la poción perfecta para que puedas tomar las riendas de tu vida y hacerte amiga de tu dragón.

Deja de sufrir por sufrir y suscríbete a nuestra Crohnletter, en la que te damos consejos basados en nuestra profesión y en nuestra experiencia, recetas, avances de la ciencia sobre la EII y mucho más. Todo esto, siempre con ese toque de humor que nos caracteriza.

¡No lo dejes para mañana!

Prometido que no te mandamos 💩