enfermedad de crohn mujer con dolor
19/05/2021

¿Qué es la enfermedad de Crohn? Causas, diagnóstico y tratamiento

Somos Crohnicas

La enfermedad de Crohn cursa con episodios intermitentes de sintomatología abdominal.

Pueden afectar gravemente la calidad de vida de los pacientes, tanto en la esfera social, laboral, como física y mental.  

A continuación, te explicamos en qué consiste la enfermedad de Crohn, sus síntomas,  causas y tratamientos disponibles. 

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad inflamatoria crónica en la cual se produce una inflamación del tracto gastrointestinal.

Puede afectar a cualquier zona desde la boca hasta el ano.  La inflamación es “parcheada” o “discontinua”, lo que significa que se alternan zonas en el tubo digestivo que se encuentran inflamadas y otras zonas sanas.

A diferencia de la colitis ulcerosa, la inflamación es transmural. Es decir, afecta todo el grosor de la pared intestinal, por lo que no es raro que aparezcan complicaciones potencialmente graves. 

Esta enfermedad suele afectar a personas jóvenes de entre 20 y 40 años. También puede aparecer en personas de edad más avanzada, entre los 50 y 60 años.

Aun siendo una patología crónica, las personas que la tienen experimentan los síntomas de forma intermitente, con brotes de actividad seguidos de periodos de remisión. 

Puede verse afectado cualquier trayecto del tubo digestivo. Las zonas más frecuentemente afectadas son la parte final del intestino delgado (íleon) y en el comienzo del intestino grueso (válvula ileocecal y ciego).

A diferencia de la colitis ulcerosa, esta enfermedad puede afectar a cualquier tramo del tubo digestivo y la afectación es de todo el espesor de la pared intestinal.

  La afectación puede ser únicamente ileal (predominantemente del íleon distal), ileocolónica (si afecta el íleon y colon), colónica (cuando afecta a un segmento del colon) o gastrointestinal alta (si afecta íleon proximal y/o más arriba). 

zonas de afectacion de la enfermedad de crohn en el instestino_ somos crohnicas

Diagnóstico

No existe una única prueba que realice el diagnóstico de la enfermedad de Crohn.

El diagnóstico se establece en base a la sospecha clínica y un conjunto de hallazgos radiológicos, endoscópicos e histológicos compatibles.

Las pruebas que ayudan a realizar el diagnóstico son las siguientes:

Análisis de sangre

Permite detectar si hay anemia o no (gracias a las cifras de glóbulos rojos y de hemoglobina). Si hay marcadores de inflamación elevados(PCR, velocidad de sedimentación globular) o indicadores de infección (gracias a las cifras de glóbulos blancos).

Análisis de heces

Puede ser útil para detectar sangre oculta en heces, así como diagnosticar infecciones concomitantes (bacterias, parásitos).

Existen parámetros específicos, como la calprotectina, que permiten confirmar la existencia de inflamación intestinal. 

Endoscopia (gastroscopia, colonoscopia)

Estas pruebas permiten ver de forma directa la mucosa intestinal usando un tubo flexible con una cámara en su extremidad.

Además de la visualización de las lesiones, este procedimiento médico también permite realizar la biopsia de las zonas afectadas, es decir, la obtención de pequeñas muestras de tejido.

Las muestras se analizan bajo el microscopio.

En función de si presentan determinadas características histológicas (como la presencia de granulomas), podrán ser consideradas como compatibles o no con la enfermedad de Crohn.  

La colonoscopia permite ver el colon y la parte final del intestino delgado (íleon terminal). Ésta es la zona donde mayor frecuencia se produce la inflamación. Así pues, es la técnica de elección para realizar el diagnóstico. 

También es una de las pruebas más utilizadas en el seguimiento, al ser útil para monitorizar la actividad inflamatoria y evaluar la respuesta a los tratamientos. 

La gastroscopia permite la visualización del esófago, estómago y la parte más próxima al intestino delgado (duodeno).

No se realiza siempre, pero puede estar  indicada si  el paciente presenta vómitos, dolor abdominal alto u otras molestias gástricas.

Estos síntomas nos hacen sospechar que la parte alta del tubo digestivo puede estar afectada.

Cápsula endoscópica

Consiste en la ingesta de un dispositivo tipo “cámara” que toma imágenes de todo el tubo digestivo durante su recorrido. Es expulsado a través de las heces

Es muy útil para obtener fotografías del intestino delgado, segmento del tubo digestivo que no se ve fácilmente con las pruebas endoscópicas. Principalmente se reserva para pacientes con alta sospecha de enfermedad de Crohn en los que las pruebas de imagen no son concluyentes.

En algunas ocasiones, se puede utilizar la Enteroscopia asistida por balón, para explorar algunas zonas del intestino delgado en las cuales se ha visto alguna lesión con la cápsula endoscópica. 

Pruebas de imagen

Las pruebas de imagen, como la ecografía, la resonancia magnética y la tomografía axial computarizada son complementarias a la endoscopia y deben llevarse a cabo en el momento del diagnóstico.

Permiten definir la localización, extensión y el grado de actividad inflamatoria. Son también útiles para diagnosticar complicaciones (como estenosis o fístulas). 

La colonoscopia es la técnica más utilizada para el diagnóstico de la enfermedad de Crohn.

Esta exploración permite observar el interior del recto, colon e íleon terminal. Y obtener muestras de tejido de cualquier lesión evidenciada para su posterior análisis anatomopatológico. 

Síntomas

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Crohn en adultos? 

Los síntomas de la Enfermedad de Crohn, son muy variables. Dependen de la localización y extensión de la enfermedad, así como la intensidad de la inflamación.

Así pues, habrá pacientes con síntomas leves,  otros con síntomas moderados y finalmente otros con síntomas más graves e incapacitantes.

Existen períodos de brote de la enfermedad de Crohn seguidos de períodos de remisión (fase inactiva).

Se desconoce porqué los síntomas aparecen y desaparecen y no hay manera de predecir cuánto tiempo durará el brote o la gravedad del mismo.

Entre los signos y síntomas digestivos provocados por la irritación intestinal  se incluyen:  

  • Dolor abdominal recurrente. 
  • Diarrea. En la enfermedad de Crohn, el estreñimiento únicamente aparece en caso de complicación (por ejemplo, en caso de obstrucción intestinal).  
  • Deposiciones con moco y/o sangre (rectorragia)
  • Palpación de una masa abdominal (un “bulto”) 
  • Pérdida de peso y/o disminución del apetito
  • Náuseas y/o vómitos
  • Fiebre o febrícula 
  • Fatiga
  • Enfermedad perianal: La enfermedad de Crohn puede afectar al ano. Se pueden producir diferentes lesiones como fisuras (desgarros), abscesos (drenaje de pus), fístulas (comunicación del interior del recto con la piel perianal) con secreción o lesiones en la piel, y úlceras
  • Manifestaciones extraintestinales: la enfermedad de Crohn es una enfermedad multisistémica. Por lo que además de la afectación intestinal puede asociarse a inflamación de los ojos (uveítis), úlceras bucales (estomatitis aftosa), hinchazón y dolor articular (artritis), protuberancias (nódulos) rojas y sensibles bajo la piel (eritema nodoso), cálculos renales o biliares, etc. 

Aconsejamos que ante la presencia de alguno de los síntomas anteriormente mencionados, acudas a un especialista.

Los síntomas más frecuentes son: el dolor abdominal y la diarrea crónica.  Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada persona puede tener síntomas un poco diferentes. Por ejemplo, las personas con  afectación del intestino delgado tienen sobre todo dolor abdominal y diarrea, pérdida de peso y/o falta de apetito. En cambio, en caso de afectación de colon el síntoma más frecuente es la diarrea, a veces acompañada de sangre. 

Causas

¿Qué provoca la enfermedad de Crohn?  

Las causas de la enfermedad de Crohn intestinal no se conocen con precisión. Se considera que es una enfermedad multifactorial, en la cual se tiene que producir interacción de diferentes factores para que se desarrolle la enfermedad.

La evidencia, hoy en día sugiere que se produce como: La consecuencia de una alteración del sistema inmunitario que ataca la mucosa intestinal en individuos predispuestos genéticamente en las que inciden distintos factores ambientales.

No es una enfermedad hereditaria, pero sí que aparece en que presentan determinados factores genéticos que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad. De hecho, las personas blancas tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn, especialmente las personas de ascendencia judía askenazi.

Hoy en día se conocen una multitud de genes relacionados con la enfermedad de Crohn,  pero no existe ningún test aplicable a la práctica clínica para detectar estos genes ni calcular el riesgo genético individual. 

Diferentes factores ambientales se han relacionado con la enfermedad de Crohn. El tabaco es un claro factor de riesgo,  pues aumenta el riesgo hasta dos veces de padecer la enfermedad. Además es un factor que podría aumentar las recurrencias (“brotes”) de la enfermedad inflamatoria intestinal.

Por otra parte, la historia de apendicectomía, la exposición a antibióticos en la infancia, y el uso de fármacos como los anticonceptivos orales, la aspirina o los antiinflamatorios no esteroideos parecen incrementar también el riesgo de enfermedad de Crohn.

Además, determinados factores como las dietas occidentalizadas, más ricas en azúcares simples y grasas, la ausencia de lactancia materna o determinadas infecciones podrían ser factores de riesgo. 

Se cree que existe un mal funcionamiento del sistema inmunitario, sistema que se activa cuando hay que combatir un agente externo, como bacteria o virus invasor.

En esta enfermedad, se produce una respuesta inmunitaria anormal que hace que el sistema inmunitario ataque por error las propias  células del tubo digestivo.

Se sospecha que las propias bacterias de la luz intestinal (los gérmenes de la microbiota intestinal) se encuentran al origen de esta respuesta inflamatoria anómala, sin haberse confirmado aún ningún germen específico. 

La causa exacta de la enfermedad inflamatoria intestinal se desconoce. Un funcionamiento anómalo del sistema inmunitario podría derivar en la enfermedad de Crohn en individuos predispuestos genéticamente en las que inciden distintos factores ambientales. Entre los factores ambientales, el tabaquismo es el factor más importante. 

Problemas y complicaciones

¿Cuáles son las complicaciones de la enfermedad de Crohn?  

Algunas complicaciones de esta enfermedad son las siguientes:

Obstrucción intestinal: producida por un estrechamiento o “bloqueo” de la luz intestinal, secundaria a la inflamación y/o acumulación de tejido cicatricial.  Los síntomas principales de esta complicación son los vómitos, cólicos (dolor abdominal), distensión abdominal y ausencia de deposiciones (estreñimiento).  

– Perforación del intestino: Complicación infrecuente, que puede ser consecuencia de una obstrucción intestinal grave o por úlceras profundas que penetran a través de la pared intestinal. 

Úlceras: la inflamación crónica puede producir “llagas” abiertas en cualquier parte del tubo digestivo, incluidos la boca y el ano. 

Fístulas: conexiones anómalas que conectan el intestino y otra zona del cuerpo. Son consecuencia de úlceras profundas que han penetrado a través de la pared intestinal.  Pueden aparecer fístulas entre dos asas intestinales, entre una asa intestinal y otro órgano (por ejemplo la vejiga urinaria) o entre el intestino y la piel.

Las fístulas que comunican el canal anal con la piel perianal son las más frecuentes y pueden ser muy molestas. 

Fisura anal: se trata de una pequeña rotura del tejido que recubre el ano o en la piel justo alrededor. Está asociada con deposiciones dolorosas y es posible que provoque una fístula perianal. 

Abscesos: acumulación de pus, debido a fístulas/úlceras infectadas. 

Cáncer de colon: en personas con afectación colónica existe un riesgo mayor de padecer cáncer de colon. Se recomienda realizar colonoscopias periódicas a partir de una cierta edad. 

Deshidratación: por una excesiva pérdida de agua corporal en caso de diarreas importantes. Estas también pueden acompañarse de alteraciones hidroelectrolíticas por pérdida de electrólitos. 

Malnutrición: debido a la inflamación puede haber una alteración en la absorción de nutrientes, como la vitamina B12 y hierro. Esta situación empeora por las diarreas y si existe dolor abdominal severo que dificulte la ingesta de alimentos.  

– Anemia: puede ser ocasionada por sangrado (si las úlceras de la mucosa intestinal sangran) o por el déficit de hierro o vitamina B12 (ambas necesarias para la síntesis de la hemoglobina). 

La enfermedad de Crohn puede producir complicaciones graves que afectan a la calidad de vida, como abscesos, fístulas y estenosis intestinales, que pueden requerir tratamiento quirúrgico.  

¿Cuál es la  esperanza de vida en un paciente con enfermedad de Crohn? 

La esperanza de vida en los pacientes afectados de enfermedad de Crohn no es muy diferente de las personas que no padecen esta patología. Sobre todo si se trata de forma correcta y se hace un seguimiento exhaustivo.  

Tratamiento

¿Existe una cura para la enfermedad de Crohn? 

Al considerarse una enfermedad crónica, hasta la fecha no se ha descubierto ningún tratamiento para la enfermedad de Crohn que sea curativo. Por suerte existe una gran variedad de medicamentos para la inflamación intestinal, que permiten reducir la inflamación que desencadena los signos y síntomas. 

Los tratamientos disponibles incluyen: 

  • Salicilatos: son fármacos antiinflamatorios, utilizados como tratamiento de mantenimiento. Algunos ejemplos incluyen la mesalazina (Asacol HD®, Delzicol®), la balsalazida (Colazal®) y la olsalazina (Dipentum®). 
  • Corticoides: son fármacos que tienen un efecto antiinflamatorio e inmunosupresor. Se utilizan únicamente en los brotes de actividad, generalmente en  brotes moderados y graves de la enfermedad, para inducir la remisión. Los más utilizados son la prednisona y budesonida.
  • Inmunosupresores: estos medicamentos actúan de diversas formas para modular la  respuesta inmunitaria exagerada que induce la inflamación.  Se utilizan cuando los corticoides ya no son efectivos o cuando los pacientes necesitan corticoides durante un largo periodo de tiempo (para disminuir los efectos secundarios), pudiendo utilizarse en combinación. Algunos ejemplos incluyen la azatioprina (Azasan®, Imuran®), mercaptopurina (Prurinethol®, Purixan®) y metotrexato (Trexall®). 
  • Medicamentos biológicos: estos nuevos fármacos intentan neutralizar  diferentes factores inmunológicos y se utilizan generalmente  cuando han fracasado los tratamientos convencionales, como corticoides e inmunosupresores. Los ejemplos incluyen el Infliximab (Remicade®), Adalimumab (Humira®), Golimumab (Simponil®), Certolizumab (Cimzia®), Vedolizuamb (Entyvio®) y Ustekinumab (Stelara®).
  • Antibióticos: los antibióticos pueden estar indicados en caso de fístulas perianales y abscesos, así como en otras complicaciones infecciosas. Los más utilizados son el ciprofloxacino (Cipro®) y metronidazol (Flagyl®). 
  • Otros medicamentos: se pueden utilizar antidiarreicos para aliviar la diarrea, analgesia para dolores abdominales, suplementación con vitaminas y nutrientes en caso de malnutrición, etc…
  • Cirugía: aproximadamente el 79% de los pacientes de Crohn la requieren a muy largo plazo. Puede estar indicada de urgencia para tratar complicaciones como obstrucción (bloqueo del intestino),  para cerrar fístulas y drenar abscesos. En algunas situaciones, cuando el tratamiento médico ya no es efectivo, puede ser necesario la resección limitada de la porción dañada del tubo digestivo. Aunque proporciona alivio eficaz de los síntomas y mejora la calidad de la vida del paciente, no cura la enfermedad (la enfermedad puede recidivar en el intestino restante). 

Finalmente, aunque ningún estudio clínico ha demostrado ninguna dieta eficaz, es importante asegurar una buena alimentación.

Otras medidas importantes son la disminución del hábito tabáquico así como medidas para mejorar el control del estrés. Ambas aumentan el riesgo de recurrencia (especialmente en mujeres). 

La enfermedad de Crohn no tiene cura. El tratamiento está dirigido a aliviar los síntomas y a reducir la inflamación, pero algunas personas necesitan cirugía. No hay ninguna operación para la enfermedad de Crohn que sea curativa. 

Aquí te dejamos los aspectos más técnicos sobre la Enfermedad de Crohn, si tienes alguna consulta, no dudes en preguntarnos, estaremos encantadas de responderte.

Puedes leer mi experiencia personal con la Enfermedad de Crohn y te animamos a que nos sigas en Redes Sociales para conocernos personalmente, ¡allí te esperamos!

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Rocío y Rebeca ( Somos Crohnicas)

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