15/02/2022

La EII con el gluten y la lactosa: ¿Son compatibles?

Somos Crohnicas

La alimentación es un pilar fundamental para controlar y prevenir los brotes de la enfermedad inflamatoria intestinal. Como seguramente ya sabes si te has leído el artículo sobre la dieta para la enfermedad de Crohn, la alimentación será diferente en función de si te encuentras en brote o en remisión. Uno de los temas que sigue siendo controvertido es si una persona con enfermedad inflamatoria intestinal debería seguir tomando gluten y lactosa

Algunas preguntas que te puedas hacer son : ¿Si tengo colitis ulcerosa, el gluten puede empeorar mi enfermedad? ¿Existe alguna relación entre la enfermedad de Crohn y la celiaquía? ¿Y con la intolerancia a la lactosa?

Todo esto y mucho más te lo contestamos a continuación. Eso sí, antes de avanzar, te aconsejamos que le eches un vistazo a otros artículos que hemos escrito como en el que hablamos de la esperanza de vida con enfermedad de crohn, o incluso el que te explicamos qué es la definición de ostomía y sus tipos.

Colitis ulcerosa/Enfermedad de Crohn

¿Qué es el gluten?

El gluten es una proteína que se encuentra en la semilla de muchos cereales como el trigo, cebada, centeno, tricitale (híbrido de trigo y centeno), espelta y algunas variedades de avena. El gluten es la proteína responsable de la consistencia esponjosa de los panes y productos similares.

¿Si tengo la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, una dieta sin gluten es la más apropiada para mí si estoy en remisión?

La respuesta es compleja pero podemos decir que en la mayoría de los casos tomar gluten no es un problema. 

En personas con enfermedad inflamatoria intestinal que no presentan intolerancia al gluten (celiaquía), no existe ninguna evidencia científica que demuestre que dejar de tomar gluten sea beneficioso. Además, incluso podría ser perjudicial para la salud si se dejan de tomar semillas u otros alimentos “sanos” que tienen gluten de manera no justificada. En efecto, suelen ser productos con fibra integral que facilitan el buen tránsito intestinal y que tienen nutrientes saludables. 

Entonces, en personas que no tienen enfermedad celíaca, ¿por qué dejar de tomar alimentos con gluten puede hacer que se encuentren mejor?

No es raro que escuchemos a personas que nos digan que su estado de salud ha mejorado completamente tras haber dejado de tomar gluten. De hecho, una encuesta realizada a un gran número de personas diagnosticados de enfermedad inflamatoria intestinal mostró que el 19% habían probado una dieta sin gluten en el pasado y dos tercios de estos pacientes habían notado una mejoría de sus síntomas gastrointestinales, como disminución de los gases, hinchazón, dolor abdominal…

Lo más probable es que esta mejoría de la sintomatología no tenga que ver con el gluten “en sí”, si no con lo que conlleva dejar de tomar alimentos con gluten: dejar de tomar alimentos ultraprocesados como bollería, galletas o alimentos precocinados, entre otros. Estos alimentos están cargados de azúcares refinados y grasas de baja calidad, que  se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar brotes. Lo más probable es que si estas personas eliminaran de su dieta alimentos con gluten “sanos” no notarían ninguna diferencia en su estado de salud ni en sus digestión. 

Sin embargo, la tolerancia a ciertos alimentos es muy personal y te recomendamos que pruebes una temporada a comer sin esos alimentos con gluten que te sientan mal y ver cómo te encuentras.  

¿Si tengo la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, una dieta sin gluten es la más apropiada para mí si estoy en brote?

Durante un brote de la enfermedad, al igual que se aconseja reducir el consumo de  azúcares simples y grasas, también se recomienda dejar de tomar alimentos con gluten. Estos alimentos pueden ser difíciles de digerir y/o pueden agravar la inflamación del intestino. 

¿Existe una asociación entre la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn y la celiaquía?

La respuesta es que . Un estudio realizado en la universidad de McMaster en Canadá demostró la asociación entre la enfermedad inflamatoria intestinal y la enfermedad celíaca: 

– los pacientes diagnosticados con celiaquía tienen más riesgo de desarrollar una enfermedad inflamatoria intestinal, especialmente si no siguen una dieta sin gluten. 

– y viceversa, los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal tienen un riesgo aumentado de desarrollar enfermedad celíaca, aunque en menor medida. 

Se cree que esto es debido a que las personas con enfermedad inflamatoria intestinal podrían tener una predisposición genética a desarrollar la enfermedad celíaca, pues forman parte de la misma “familia” de enfermedades autoinmunes. Sin embargo su asociación no es para nada sistemática y no se conoce del todo bien su frecuencia. Por esta misma razón no se hace un despistaje de la enfermedad celíaca a todos las personas con enfermedad inflamatoria intestinal, ni se aconseja una dieta sin gluten a todo el mundo. 

¿Lo sabías?

La celiaquía es una enfermedad multisistémica (que afecta a todo el cuerpo) con base autoinmune, provocada por el gluten y prolaminas relacionadas. Las personas celíacas tienen una intolerancia al gluten y ante la presencia de éste el cuerpo desarrolla una respuesta inmunitaria “defensiva”. Esta respuesta acaba dañando la mucosa del intestino y sus vellosidades. La enfermedad se da, al igual que la enfermedad de Crohn, en personas genéticamente susceptibles. Los síntomas de la enfermedad celíaca incluyen: 

– distensión abdominal, dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómitos y  meteorismo tras comer alimentos con gluten. 

– pérdida de peso, pérdida de apetito, anemia, pérdida de masa muscular y retraso del crecimiento, producido por la destrucción de las vellosidades intestinales encargadas de absorber los nutrientes. 

Colitis ulcerosa/ Enfermedad de Crohn y lactosa

¿Qué es la lactosa?

¿Lo sabías?

La lactasa es la enzima encargada de digerir la lactosa, pues la lactosa como tal no puede absorberse.  Permite “cortar” la lactosa en sus dos azúcares simples, la  glucosa y galactosa, que sí que pueden absorberse. Esta enzima tiene su máxima actividad en el momento del nacimiento y durante el periodo de lactancia. No es raro que durante la vida adulta el cuerpo produzca menos lactasa e incluso deje de producirla por completo.

Es este déficit de lactasa que se conoce como intolerancia a la lactosa.  

¿Si tengo la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, una dieta sin lactosa es la más apropiada para mí si estoy en remisión?

No, no hay ninguna razón científica que justifique la exclusión de productos lácteos en períodos de remisión, pues forma parte de una alimentación variada y equilibrada

No queda del todo claro que las personas con enfermedad inflamatoria intestinal tengan más intolerancia a la lactosa. Parece ser que las personas que presentan una enfermedad inflamatoria intestinal podrían tener un riesgo algo mayor de presentar menor tolerancia a la lactosa, pero no existen estudios al respecto

En cualquier caso, si no se demuestra la intolerancia no existe una razón particular para eliminar los productos lácteos, pues aportan calcio, vitamina D además de bacterias lácticas importantes para la microbiota. 

¿Si tengo la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, una dieta sin lactosa es la más apropiada para mí si estoy en brote?

Como hemos explicado, para poder digerir la lactosa, el azúcar de la leche, necesitamos una enzima llamada “lactasa”. Cuando el intestino está inflamado, la producción de lactasa disminuye y, por ese motivo, es probable que toleres peor los lácteos en casa de brote. Además la “caseína”, proteína de la leche, puede resultar indigesta en algunas personas. Se ha visto incluso que puede llegar a activar nuestro sistema inmune. Así pues, en brotes no se recomienda tomar productos con lactosa, especialmente en caso de diarrea. 

¿Cómo sé si tengo intolerancia a la lactosa?

Si la lactosa no se absorbe porque existe un déficit de lactasa, ésta se fermentará en el colon por las bacterias intestinales. Esto provoca que la lactosa se convierta en gasaes y una serie de sustancias osmóticamente activas (que arrastran agua), por lo que se va a producir diarrea  Así pues, si tienes intolerancia a la lactosa notarás los siguientes síntomas tras tomar productos lácteos: 

  • dolor abdominal 
  • distensión abdominal 
  • flatulencia
  • borgorismos (aumento de los ruidos intestinales)
  • náuseas/vómitos
  • diarrea 

Conclusión

Es importante recordar estas ideas básicas: 

  • En período de brote, se aconseja reducir los alimentos que contengan gluten o lactosa pues la inflamación intestinal puede hacer que estos productos sean difícil de digerir y/o pueden agravar la inflamación del intestino.
  • Hay pacientes con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa que pueden tener al mismo tiempo celiaquía (por predisposición genética) y/o intolerancia a la lactosa (no del todo demostrado), pero no todas las personas por el hecho de estar diagnosticadas de enfermedad inflamatoria intestinal van a padecerlas.
  • Así pues, no existe hoy en día ninguna evidencia científica de que seguir una dieta sin gluten o sin lactosa modifique de alguna manera la evolución de la enfermedad intestinal o prevenga claramente los brotes.  

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Un abrazo y deja tus comentarios o experiencias, ¡Nos encanta leerte!

Bibliografía:
https://www.gastrojournal.org/article/S0016-5085(20)30609-0/pdf

  • https://celiacos.org/enfermedad-celiaca/que-es-el-gluten/
  • https://lactosa.org/la-intolerancia/primeras-preguntas/
    https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-71992004000500002
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